Masaje Holístico

El masaje holístico toma su nombre del término griego “Holos”, que significa; todo, entero, completo. El ser humano es un todo indivisible; compuesto de un cuerpo físico, una mente, unas emociones y un alma o espíritu. Este masaje tiene en cuenta esta unicidad del ser humano y utiliza diferentes técnicas con el fin de equilibrar este Ser completo.
En el mundo actual, sobre todo en occidente, llevamos un ritmo de vida frenético. Es común el cansancio, el stress, los dolores musculares. La mente acelerada, hacemos algo y ya pensamos que haremos después, o que hemos hecho antes. Y las emociones; reprimidas o exaltadas. El alma o espíritu es un concepto lejano que normalmente no va con nosotros (más bien no somos conscientes de él).
Sería positivo encontrarnos con nosotros mismos, conocernos de verdad, valorar este ser que somos, lleno de posibilidades y recursos. Cada uno con los suyos, que son únicos e irrepetibles. Estaría bien “mirar” dentro para descubrirnos y valorarnos. Aceptar las potencialidades y también las limitaciones.
Técnicas como el Reiki se utilizan para trabajar la parte más sutil del cuerpo-mente.
El masaje holístico es un masaje que utiliza diferentes técnicas manuales y naturales con el fin de eliminar estos bloqueos que nos imposibilitan un modo de vida más saludable y equilibrado en este cuerpo-mente que tenemos. Este masaje nos da la posibilidad de conocernos de “piel para dentro”, de darnos cuenta de nuestros bloqueos y de cómo se forman. Una vez que los conocemos, tenemos la posibilidad de liberarlos.
La sesión de masaje
Este masaje, consta de tres fases diferenciadas, aunque se van uniendo de forma armónica, de tal manera que el receptor del masaje, siente que las tres están unidas.
En primer lugar, se masajea todo el cuerpo físico. En esta fase se utilizan técnicas de quiromasaje, masaje tailandés, deportivo etc. Básicamente son amasamientos superficiales y profundos, estiramientos de grupos musculares, fricciones que estimulan la circulación arterial, venosa y linfática, rotaciones en las articulaciones, golpeteos en grandes grupos musculares que necesiten estimulación.
Normalmente se comienza con el receptor boca abajo, cubierto con una toalla o sabana. Una vez efectuado el contacto (sintiendo la respiración y conectando con ella) se efectúa un masaje en todo el cuerpo a base de suaves presiones. Esta primera manipulación, sirve por un lado para ir relajando al receptor, y por otro da una valiosa información al masajista, sobre las zonas que están más tensas.
A continuación y una vez elegido el aceite con las esencias correspondientes más adecuadas, se aceita todo el cuerpo y se continúa el tratamiento. Se van a masajear todas las zonas del cuerpo, pero se hará más hincapié en zonas más tensas. En este sentido, no solo se atienden los síntomas que manifiesta el receptor, sino todas las zonas que se encuentren bloqueadas. Es común que molestias en la zona lumbar, también se acompañen de acortamientos y bloqueos musculares en las piernas. De igual manera, molestias en hombros y zona cervical se acompañen de acortamientos y bloqueos en brazos y manos.
En segundo lugar, se estimulan o relajan diferentes puntos del cuerpo. Estos puntos están a lo largo de los llamados meridianos de acupuntura (China) o Nadis (India). Se trata de canales por los cuales circula la energía. Estos canales recorren todo el cuerpo.
También se trabajan puntos reflejos (se llaman así, porque reflejan otra zona del cuerpo). Utilizo normalmente puntos reflejos de los pies y algunas veces de las manos.
Las técnicas utilizadas en esta parte son la reflexología, el masaje tuina (masaje chino), el ayurveda (masaje de la India).
El desbloqueo de estos puntos, no solo beneficia al sistema músculo-esquelético, sino también a todos los demás sistemas del cuerpo: sistema nervioso, digestivo, respiratorio, reproductor, endocrino, urinario, circulatorio, linfático.
En este estado, la mente se relaja, disminuyen los pensamientos, y muchas veces el mismo cuerpo físico “suelta” la tensión física y emocional.
Estos canales también tienen su relación con el mundo emocional. Por Ejemplo: en sentimientos de tristeza suele haber una falta de energía en el meridiano del pulmón. La indecisión o sentimiento de inferioridad, falta de energía en el meridiano del riñón. La ira y mal humor, exceso de energía en el meridiano del hígado.
En tercer lugar, se trabaja la parte más sutil del cuerpo-mente. En zonas de cuerpo donde la energía se concentra en mayor grado. Son los llamados Chakras. Existen siete chakras principales en el cuerpo. Están situados a lo largo de la columna vertebral y la cabeza. Cada centro energético tiene relación con partes del cuerpo físico, emocional, mental y espiritual. También tienen su relación con colores, con sonidos…Se utilizan técnicas de Reiki, polaridad y terapia craneo-sacral.
Esta es la parte del masaje que provoca una mayor relajación. Las manos simplemente se apoyan en el cuerpo. El masajista no trabaja con su fuerza física, trabaja en un estado meditativo, trabaja con la intención, sintiendo con sus manos la energía y tratando de equilibrarla. Normalmente el receptor del masaje, entra en un estado meditativo, similar a ese momento en el que nos vamos a dormir, pero que aún somos conscientes. Así, en este estado, la mente se relaja, disminuyen los pensamientos, y muchas veces el mismo cuerpo físico “suelta” la tensión física y emocional.
El receptor del masaje, sale de la sesión flotando, en paz consigo mismo y con una sensación de que todo está bien.

Dejar un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Masaje Japonés

El masaje japonés es un estilo de masaje milenario pasado degeneración en generación a de padres o abuelos a hijo. El masaje hoy en día se ha perdido en el tiempo y es un milagro que haya llegado a nuestros días.

El masaje se divide en dos partes fundamentales: una parte del masaje es en seco y la otra es húmeda. En seco se entiende que es piel contra piel por medio de frotamientos con las manos, golpes secos, estiramientos, apretones, etc.

La parte húmeda se realiza con aceites esenciales, cremas o cualquier líquido oleoso haciendo hincapié en que los aceites y las cremas debe de ser de orígen vegetal o natural, nunca industrial.

Durante el masaje se realizan terapias varias, por ej: cambio de sangre, cambio de linfa, extracción de energías parasitarias, y aplicación de yuki al paciente.

Luego del masaje profundo el terapeuta realiza un masaje suave superficial donde el paciente se relaja y nota el verdadero relax que aporta este masaje, donde deja casi de sentir el peso de la espalda, las piernas, cuello, brazos, etc.

Este masaje es recomendado para ambos sexos, niños, adultos, embarazadas, etc.

No es recomendado para ancianos o personas con problemas de dolor de orígen nervioso, etc.

Consultar antes al terapeuta.

Dejar un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Drenaje Linfático

El drenaje linfático manual es un masaje suave con las manos, que se realiza en seco, sobre el área a tratar con movilizaciones lentas y progresivas en forma ascendente que simula la circulación normal de la linfa. Estas manipulaciones parecen simples cuando se observa al terapeuta trabajar, pero es una técnica muy estudiada fundamentada en la anatomofisiología del sistema linfático. El drenaje linfático manual tiene efectos muy positivos en el estado de salud si se realiza adecuadamente.
Está indicado para el acné, edemas faciales, migrañas, reumatismo, retención de líquidos, celulitis, vías respiratorias y regeneración celular. Es un complemento ideal para ayudar a adelgazar y para mejorar el estado del paciente que se somete a una cirugía estética.

EL SISTEMA LINFÁTICO

La sangre oxigenada circula desde el corazón hacia los tejidos por las arterias. Y existen dos sistemas de retorno: el venoso y el linfático.

El sistema linfático está formado por una serie de órganos (el bazo, el timo, la médula ósea, las amígdalas, etc.) y un sistema de vasos. Estas estructuras discurren por la superficie y en la profundidad (por debajo de la aponeurosis). El sistema superficial transporta el  80% de la carga linfática y constituye el sistema sobre el cual el especialista abocará su tratamiento.

El sistema linfático tiene dos funciones esenciales:

  • Reabsorber y transportar la carga linfática proteica e hídrica fisiológica.
  • Función inmunitaria (defensa)

La insuficiencia linfática produce la acumulación de líquidos y proteínas en los tejidos (linfedema)

Este tipo de masaje funciona para:

  • Mejorar la calidad
  • Disminuir el volumen del fluido intersticial.
  • Favorecer el retorno venoso y la reabsorción de proteínas.
  • Estimular el Drenaje Linfático.
  • Constituye la base del tratamiento.

Dejar un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Reflexologia

En los pies y en las manos existen áreas que son el reflejo de cada componente del organismo. La actuación sobre esas zonas puede ayudar a mejorar las funciones de órganos y aparatos, para que recuperen el equilibrio perdido o se opongan a la agresión de agentes capaces de desarrollar enfermedades.

La idea de ver resumidas en una parte circunscrita del cuerpo todos los componentes del organismo y de poder modificar su estado mediante intervenciones limitadas a esa parte es una proyección que se encuentra bastante extendida tanto en Oriente como en Occidente.

Los expertos en masaje zonal comparten dicho concepto. En efecto, están convencidos de que en los pies y en las manos existen zonas representativas de todas las demás partes del cuerpo, con las cuales están conectadas por vía nerviosa. Además, consideran que, como consecuencia de influencias ambientales desfavorables, se puede registrar una ingente acumulación de sales de calcio y de cristales de ácido úrico en las terminaciones nerviosas de los pies, bloqueándolas y en consecuencia alterando la estimulación normal de glándulas y órganos. Determinados masajes pueden contribuir a la eliminación de estos cristales y sales, devolviendo así a los órganos su estimulación normal y en consecuencia la capacidad de recuperar en poco tiempo sus funciones normales.

Historia

Los orígenes históricos del masaje zonal se remontan, inevitablemente, a Hipócrates, padre de la medicina occidental que vivió en el siglo v y defensor del masaje en general. No obstante, no faltan tampoco ejemplos más cercanos a nosotros de hombres ilustres que han practicado con muy buenos resultados el masaje zonal; entre ellos cabe citar al polifacético Benvenuto Cellini (15OO-15), que al parecer combatía dolores de todo tipo imprimiendo una fuerte presión sobre los dedos de las manos y de los pies.

No obstante, la ordenación actual del masaje zonal es obra reciente del médico norteamericano William H. Fitzgerald (1872 1942), que empezó a dar a conocer sus teorías y sus resultados prácticos en 1~3. Según dicho autor el cuerpo humano se halla atravesado, en sentido longitudinal, por diez meridianos, que lo dividen en otras tantas zonas, cada una de ellas ocupada por determinados órganos cuyo “reflejo” se encuentra en áreas perfectamente definidas de los pies y de las manos. Sobre este planteamíento de origen se han producido numerosas variantes, sobre todo en lo referente a la técnica de masaje de las distintas zonas de los pies y de las manos, que no tienen una indicación concreta, pudiendo cada uno seguir sus propias directrices.

Clasificacion de la reflexologia

La Reflexología moderna ha sido clasificada dependiendo del sitio en donde se estudien o traten las zonas microreflejas; de tal manera que podemos ver la siguiente clasificación:

Iridología

Es el conocimiento y aplicación en el diagnóstico de enfermedades, de las zonas microreflejas en el iris de los ojos, las cuales corresponden a los órganos internos, y mediante la modificación de las estructuras y el color visibles del iris, es posible obtener información del estado de salud que tiene cada órgano del cuerpo. Este método es útil solo para fines diagnósticos; ya que al iris del ojo no tenemos acceso como para producir estimulación alguna desde ese sitio.

Reflexología auricular

Es la teoría de la Reflexología aplicada al pabellón de las orejas. Este método es frecuentemente utilizado por los acupunturistas, sobre todo en tratamientos prolongados en los que la portación de agujas en otros sitios de la piel resultaría muy molesta para cualquier persona con actividad cotidiana.

Dejar un comentario

Archivado bajo Uncategorized

UNIÓN SEXUAL… DANZA CÓSMICA PARA SANAR

El maithuna tántrico es la antigua ceremonia donde los yoguis tántricos se unían sexualmente para reproducir la danza cósmica de lo femenino y lo masculino sagrados representados en la tradición tántrica a través de las figuras de Siva y Shakti, la esencia masculina y femenina del Espíritu Uno, Dios/Diosa indiferenciado. Impregnándose de la divinidad de lo femenino y lo masculino sagrado, los tantricas sacralizaban el mundo de la materia y daban a la energía sexual su verdadero papel de fuerza alquímica y de unión de cuerpos y almas. Aunque fuese por un tiempo, los tantricas, hombre y mujer, se imbuían del carácter divino de Siva y de Shakti contemplándose el uno en el otro y a través de esa contemplación de lo divino en el/ella, traían, bajaban a la tierra, la conciencia del amor absoluto, el amor incondicional que transciende el ego emocional y sus diferentes manifestaciones de posesividad, dependencia y apego.

Siva y Shakti representan en la tradición tántrica la esencia del principio masculino y femenino, creador del universo, en eterna danza y unión.

La polaridad de Siva se refleja, como narra el Linga Purana, en que él/ella es el andrógino, el dios mitad hombre y mitad mujer, que surgió de la frente de Brahma. De la mitad izquierda del cuerpo de Siva surgió el género femenino de la especie humana y de la derecha el masculino [obsérvese la relación mitad izquierda – hemisferio cerebral derecho y mitad derecha – hemisferio cerebral izquierdo]. En el principio no había diferenciación, sólo existía el Uno indiferenciado. En el Siva Purana se narra cómo Brahma, el dios de la creación, no podía poblar la tierra hasta que Siva no generase la dualidad del sexo femenino y masculino. Por ello meditó profundamente en el ardhanarisvara, la forma de Siva que se encuentra unida perpetuamente con su parte femenina, la Gran Diosa que es su energía, Shakti. Siva, complacido por las meditaciones de Brahma, accedió a los deseos de éste y se dividió en una mitad masculina y otra femenina; de ésta última emergió la Gran Diosa, la Energía (Shakti) en la que quedaron recogidas todas las cualidades de Siva en el universo y se encarnó en una maravillosa mujer que fascinó al mundo entero con su poder mágico de ilusión (maya).

El hinduismo tántrico, recogiendo el concepto védico de maya o ilusión, establece bien claramente el significado de lo femenino, como energía de manifestación del universo. Lo femenino es la energía creadora que podemos ver plasmada en todas sus manifestaciones en el mundo, en la capacidad procreadora del útero femenino, en la energía creadora de la madre tierra. Es la gran sacerdotisa sagrada, la gran maga del universo.

La ceremonia del Maithuna tántrico era tradicionalmente una ceremonia grupal donde la energía del grupo se sumaba y apoyaba a las diferentes parejas participantes. Desde la mentalidad morbosa occidental esto nos puede parecer inimaginable. Nada más lejos de todo lo que la mente pueda fabricar con su imaginación. La ceremonia del Maithuna supone una profunda sanación de nuestra relación con el sexo opuesto, con la sexualidad y con nosotros mismos. El Tantra no pretende reproducir nuestro desequilibrio inconsciente, sino sanarlo. No se trata de orgías, sexo en grupo o ceremonias de desenfreno egoico. Todo lo contrarío, el Tantra lo que pretende es llevar luz a la oscuridad, conciencia a la sombra oculta que nos domina desde las profundidades de la mente inconsciente. Y que mayor sombra en la humanidad que todo lo relacionado con la sexualidad y la relación femenino-masculino.

El Maithuna se realiza alrededor de un altar central que simboliza el mandala, el círculo de la creación. Alrededor de este mandala, cada pareja construye su propio altar, su círculo sagrado, que simboliza la unión que trasciende el ego individual. Ese círculo sagrado de cada pareja es su protección y la garantía de intimidad. Aunque parezca inconcebible, no hay algo realmente más profundamente íntimo que una ceremonia de Maithuna. La intimidad y la energía de unión generada por la intención de la ceremonia se propaga a todo el círculo de participantes creando una gran energía de grupo que se eleva hacia el amor y hacia la consciencia. Las parejas comparten prasat (comida bendecida), danza, canto, masaje. La unión sexual tántrica trasciende todos los objetivos de la mente común presentes en nuestra relaciones. La pareja tántrica no busca grandes placeres autogratificantes. El mayor placer viene de la fusión del uno en el otro que los tantricas consiguen uniendo sus energías. Dos se hacen uno para disolverse en el éxtasis del no-yo. El verdadero orgasmo cósmico no es otro que el estado de no-mente y a la vez de presencia completa. La pareja tántrica hace del acto sexual un acto de disolución el uno en el otro, de meditación que no excluye el fuego de la energía sexual. La energía sexual convertida en lo que realmente es, la Kundalini, el fuego del Espíritu en la materia, eleva la vibración de nuestra células y nos permite llegar a estados no ordinarios de conciencia donde las fronteras entre un cuerpo y otro, entre una mente y otra, se diluyen. ¿Donde deberíamos llegar cuando ya estamos? Esa es la verdadera sanación de la mente emocional siempre enfocada en el tiempo/objetivo.

La ceremonia del Maithuna tántrico exige un gran trabajo de sanación previo, de limpieza de nuestro cuerpo energético, de nuestro cuerpo emocional y mental. Por eso no puede realizarse en un corto periodo de tiempo. Exige disponer de días de depuración a través de prácticas de yoga tántrico, de respiración, de dinámicas de desbloqueo y de recapitulación de nuestras emociones y nuestro pasado. De trabajo en la naturaleza que nos permite recargarnos y reequilibrar nuestros lados femenino y masculino con la energía de la Madre Tierra y los elementales, de control de la alimentación que permite liberar el cuerpo físico de todo el exceso e intoxicación acumulados. Todo este trabajo previo es imprescindible para poder llegar a un estado de entrega, de silencio y de apertura del corazón donde se produzca la experiencia del reconocimiento de nuestra propia divinidad y de unión a lo que nos rodea. Antiguamente las ceremonias de Maithuna iban precedidas de largos periodos de ayuno, de abstinencia sexual y de todo tipo de limpiezas yóguicas. El camino del Tantra, como todos los caminos espirituales, era un camino lento que implicaba toda una vida de trabajo. Pero eran otros tiempos y otra energía. En la antigüedad prácticamente no se consideraba la posibilidad de la iluminación en la propia vida, cosa que se postergaba comúnmente para posteriores encarnaciones. De alguna manera, la mayoría de las tradiciones espirituales orientales quedaron atadas a la idea de la rueda del samsara o rueda de las reencarnaciones y al concepto de liberación a través de la muerte física. Aunque Buda con su ejemplo nos vino a mostrar la posibilidad de la liberación en la propia vida y Jesucristo nos mostró la ascensión física, la inercia de la tradición ha pesado y sigue pesando mucho en el mundo del yoga, del budismo…

Pero ahora ya no hay tiempo. Estamos al final de un ciclo y al comienzo de otro que implica un despertar generalizado. Estamos en un momento de ascensión de la tierra y de nuestra conciencia que no nos permite dejar las cosas para una encarnación futura. El momento es ahora e incumbe también nuestro cuerpo físico actual. La ascensión supone un despertar a la conciencia de nuestra naturaleza divina y a trascender la vieja idea de la muerte física. Por eso ahora el Tantra está repuntando con tanta fuerza en el mundo. El Tantra es la vía de la no dualidad, de lo sagrado en todo, de la unión del cielo y de la tierra, de la materia y el espíritu.

Aunque para algunos puristas de la tradición pueda parecer completamente heterodoxo e incluso aberrante y lejos de todas las normas de la tradición, el pretender una ceremonia de Maithuna para “gente normal” en un encuentro o curso de una semana de duración, eso no es lo importante. Lo importante no es ya la tradición en sí. Lo importante es la inimaginable sanación que se puede producir y produce en la mayoría de las personas con sólo acercarse a la experiencia del Maithuna, o mejor, al ensayo de una ceremonia de Maithuna. Porque lógicamente, un encuentro de iniciación al ceremonial tántrico del Maithuna, es sólo un ensayo. Pero un ensayo poderoso, a través del cual muchas personas pueden conocer un antes y un después y acceder a una nueva visión del mundo muy lejos de la conciencia colectiva imperante.

Estamos en un momento de apertura, de unión de todas las cosas. Por eso las viejas tradiciones ocultistas y secretistas, que tuvieron su tiempo, ya no tiene cabida. Ahora la información está disponible para todos. Se ha acabado también la noción del “gurú”, como responsable o intermediario entre tu y el Espíritu. Cada vez más la conexión directa está disponible para todos y así, desde la energía del corazón, cada uno de nosotros somos nuestro propio gurú, cuando oímos la voz de nuestro Ser interno.

El Tantra es “algo muy fuerte”. Lo primero que te dice es que te olvides de tus opiniones, de tus visiones de como son las cosas y el mundo y de tus procesos razonantes que en tanta estimas tienes, si es que quieres llegar por lo menos a atisbar la verdad. En el estupendo libro de Daniel Odier, “Tantra: La Iniciación de un Occidental al Amor Absoluto”, se recoge la Iniciación al Tantra a la que una yoguini tántrica de Cachemira le sometió al autor: durante meses su relación se limitaba a parcas conversaciones y estados de silencio, donde ella tocaba una campanita en el momento que la mente de él se perdía en pensamientos, amén de visitas a leproserías donde el se veía obligado a trascender sus escrúpulos, abriendo el corazón y abrazando a leprosos en estado avanzado de la enfermedad, y a largas noches en mitad de la selva, debajo de un árbol, enfrentándose a todos sus miedos y fabricaciones mentales en la oscuridad.

La primera vez que asistí a un encuentro de Tantra, de una semana de duración, hace 14 años, iba lleno de expectativas respecto a lo que sería eso de la sexualidad tántrica y a las maravillas siempre ocultas y ansiadas en mi que me iba a poder permitir vivir. Pasados cuatro días, me preguntaba, junto con otros del curso, donde nos habíamos metido. No había respirado más en toda mi vida, me habían enterrado toda una noche y había experimentado todo tipo de emociones que normalmente guardaba cuidadosamente. Cuando oía al maestro hablar de lo que suponía entregarse y “abrir el corazón” me sonaba a algo exotérico y sin sentido. ¿A quién demonios me tenía yo que entregar?

Cuando finalmente apareció la sexualidad tántrica en todo su esplendor, a muchos de nosotros se nos saltaban las lágrimas. Ahí estaba lo que anhelábamos que no tenía mucho que ver con lo que creíamos que queríamos. El corazón se había abierto un poquito. Era el principio…

Quizá sólo el chamanismo se acerque a la radicalidad (por autenticidad) del Tantra. Aunque el chamanismo del Gran Espíritu nunca ha trabajado la sexualidad, que también ha sido apartada cuidadosamente como en la mayoría de vías espirituales. Ahí está el gran poder transformador del Tantra: una vía espiritual sin concesiones al ego y su visión del mundo, que toca la totalidad de lo que somos, tierra y cielo, espíritu y materia, amor y sexo.

Om Namah Sivaya – Om Shakti Namah!

1 comentario

Archivado bajo Uncategorized

MÁS DEL HEDONISMO

Del griego hedone (placer). Doctrina ética según la cual el único bien es el placer y el único mal el dolor. En consecuencia, sitúa en el placer la felicidad humana. El hedonismo no consiste en afirmar que el placer es un bien, ya que dicha afirmación ha sido admitida por otras muchas doctrinas éticas muy alejadas del hedonismo, sino en considerar que el placer es el único y supremo bien. El término hedonismo puede tomarse en dos sentidos, lato y estricto. En el primero, hedonismo sería una teoría ética de gran amplitud en la que la palabra placer tendría un significado muy extenso, abarcando tanto el placer como la utilidad; en este sentido se encuadraría dentro del hedonismo el utilitarismo. En un sentido más restringido, el hedonismo se diferencia del utilitarismo, fundamentalmente, porque el primero cifra el bien en el placer individual, mientras que el segundo afirma como bien sumo el placer, el bienestar y la utilidad sociales; el hedonismo tiene carácter individualista, el utilitarismo es de índole socialista (en el sentido etimológico de la palabra). Dentro del hedonismo en sentido estricto se pueden distinguir dos formas del mismo, de acuerdo con los dos significados que tiene el término placer. Éste designa, ya el placer sensible o inferior, ya el placer espiritual o superior. En consecuencia, habrá dos formas de hedonismo, llamadas hedonismo absoluto y hedonismo mitigado, o eudemonismo.

Hedonismo absoluto. Afirma que el único bien es el placer sensible y el único mal el dolor sensible. Se ha atribuido esta doctrina a Aristipo de Cirene y su escuela . No obstante, es difícil aceptar que un filósofo haya acogido estas tesis que, tomadas en toda su pureza, harían del ser humano un mero animal irracional. Las líneas que estructuran el hedonismo absoluto son las siguientes:

1) El placer es el bien, el dolor es el mal.

2) Dentro de los diversos placeres tiene supremacía el sensible (Diógenes Laercio); se admite la existencia de placeres del espíritu, pero la naturaleza de sumo bien es propia de los placeres sensibles, dado que la intensidad de éstos es muy superior a la de aquéllos.

3) En el seno del placer sensible, únicamente hemos de buscar el placer presente (paron pathos), ya que el pasado se ha destruido y no existe, mientras que el futuro es dudoso y no sabemos con certeza si será (Ateneo).

4) La misión de la virtud en este sistema es exclusivamente la de elegir, entre los posibles placeres presentes que estén ante nosotros, el más intenso. Tal es el papel que Aristipo otorga a la fronesis, la prudencia.
5) La única superación de este radical hedonismo se halla en la afirmación de Aristipo de que el hombre sabio y prudente, aunque busque y desee el placer, lo domina y no llega a estar esclavizado por él: «tengo, no soy tenido» (Diógenes Laercio). Es la postura que permite ver un atisbo de racionalidad en el hombre hedonista.

Hedonismo mitigado. Sostiene que el placer es el bien del hombre, pero da una clara preferencia al placer espiritual sobre el sensible. Es la doctrina ética de Epicuro y los epicúreos. Sus puntos fundamentales son:

1) Primacía del placer espiritual sobre el sensible, de la chara sobre la hedone.

2) Distinción, dentro del placer, entre el de movimiento y el de reposo. El primero se produce al satisfacer una necesidad, un deseo; el segundo, al haber eliminado todas las apetencias. El hedonismo mitigado da más valor a este último. Por ello dirá Epicuro: «Si quieres hacer rico a Pitocles, no aumentes sus riquezas, sino disminuye sus deseos».

3) Determinación de una aritmética del placer sobre las siguientes reglas primordiales:

a) aceptar el placer presente, si no produce un dolor ulterior más intenso;
b) rehuir el dolor presente que no pueda producir en el futuro un placer más intenso;
c) aceptar un dolor presente que origine un placer futuro más intenso;
d) rehuir un placer presente que lleve aparejado un dolor futuro de mayor intensidad. La búsqueda del placer en esta forma de hedonismo no se limita a la ciega consecución del placer presente; se establece un principio de racionalidad, al hacer intervenir en el deseo del placer la moderación que puede suponer la previsión del futuro.

4) La misión de la virtud dentro de este hedonismo queda limitada a una prudente regulación de la conducta humana, encaminada a facilitar la aplicación en cada caso concreto de esa aritmética del placer. Tal es la misión que Epicuro asigna a la fronesis, la prudencia.

5) Basado en estas directrices morales, el hombre podrá alcanzar su fin último, que para el hedonismo mitigado es la ausencia de dolor (aponia), que nos dará la tranquilidad de ánimo (ataraxia), en lo que radica la felicidad (eudaimonia).

Dejar un comentario

Archivado bajo Uncategorized

PODEMOS HACER LO QUE QUERAMOS…

El arte de vivir en paz, armonía y felicidad, es maestría que se adquiere y se desarrolla al experimentar la verdad, la realidad del momento presente como es. Sin embargo ignoramos que las experiencias de cada momento son procesadas por una mente igualmente ignorada y desconocida por nosotros mismos, y por tanto, descontrolada. Generando constante insatisfacción, sin control, sin dominio, “Esto es bueno; no, trata esto; no, quizá esto; no mejor….”
Muchas mentes diferentes aparecen, porque funcionan dentro de nosotros cada minuto, cada día, “Yo quiero esto”; un minuto después,” No, yo quiero aquello.” Nos confunden, nos alteran, nos tensan, toda la estructura física tensa, toda la estructura mental tensa. Esta tensión no nos la quedamos para nosotros mismos, sino que empezamos a distribuir tensión en aquellos que nos rodean, generando tensión, insatisfacción, sufrimiento.
En un nivel superficial de la mente tratamos de relajarnos, tratamos de relajar la mente, tratamos de relajar el cuerpo y es deseable, pero al desconocer e ignorar a estas mentes, ignoramos que en lo profundo, esa tensión constante continúa, como la agitación, porque un constante análisis continúa, una constante generación de negatividad continúa, y eso nos hace sentir insatisfechos.
El arte de vivir se adquiere y se desarrolla al experimentar la verdad, la realidad del momento presente dentro del marco de nuestro cuerpo, experimentando la combinación de procesos mente-cuerpo inconscientes, los cuales generan la percepción del momento presente del que si somos conscientes.
El arte de vivir esta perdido, porque lo desconocemos. Tratando de recordar los pasados hermosos, atormentándonos por los recuerdos dolorosos, nos lamentamos por lo que pudo ser y no fue, por cambiar lo que ya quedo en el ayer. Tratando de imaginar el futuro, de soñar la realización de nuestros anhelos, nos tiramos a la inactividad de la fantasía ociosa, y no utilizamos el impulso y la energía de la imaginación creativa en la realización y concreción de nuestros sueños.
Preocupados por la aprobación social, nos esclavizamos a los cánones del deber ideal y no establecemos nuestra escala de valores personal, intima, privada, que nos dé acceso a l propia realización. Liberarnos de los lastres culturales, sociales, religiosos, que nos impiden destacar del resto, tal parece que “sobresalir, está mal visto”.
Por qué es malo el placer, por qué disfrutar de la vida es señalado y sentenciado, por qué la vida privada puede perturbar la vida pública. Porque las cúpulas del poder desde que las sociedades humanas eran manadas, han pretendido establecer medios de control para prevalecer en el liderazgo.
Sin embargo, las reglas cumplen con el importante objetivo de mantener la armonía y la paz en las relaciones entre los individuos de una sociedad. Pero debemos entender que las normas regulan la vida social, y mientras la vida íntima o privada, no perturbe esa paz, lo que se haga en solitario o en sociedad entre dos personas o un grupo reducido, con carácter de privado, debemos disfrutar lo que vivimos cada instante sin culpa, sin remordimiento y con plenitud.
El ser humano no puede escapar de la realidad, ni de su propia conciencia, por tanto, debemos actuar en consecuencia con las libertades que nos quedan, la libertad de sentir (emocional y físicamente), la libertad de pensar y la libertad de expresar.
“El hábito mental de apetencia insaciable por lo que no hay, implica una igual e irremediable insatisfacción con lo que hay”.

Dejar un comentario

Archivado bajo Uncategorized